jueves, 2 de septiembre de 2010

002 - Carcassonne (2.000)


En Carcassone, es difícil establecer el papel que toman los jugadores con respecto a la ambientación, pues es algo complicado de cuadrar, pero poco a poco y entre todos, tienen que ir formando lo que se conoce como la zona de Carcassone, en Francia, repleta de castillos y caminos difíciles de transitar, moviendo sus peones para crear influencias en el mayor número de ellos, a parte de en sus caminos, Catedrales, Prados, etc.

Para ello, disponen de unos peones en forma de “inocente, inocente”, que irán colocando en las distintas partes que se vayan creando del tablero de juego. 

Los puntos que otorgan depende de lo que haya dibujado en la loseta ocupada. En primer lugar, tenemos los Castillos, que otorgan otorga 2 puntos por cada loseta que contenga una parte del castillo, a excepción de los que ocupan solamente 2 fichas, que otorgan 2 puntos.

Luego tenemos los caminos, que otorgan 1 punto a quien tenga más influencia sobre ellos. Y las Catedrales, que se obtiene un punto por cada loseta que la rodee. Y por último, los Prados, que te otorgan 2 puntos por cada Castillo completo que tenga pegado a sus murallas.

El turno es fácil de seguir y consiste en sólo dos pasos:

Se roba una loseta y se pone en un sitio legal para ello.

Se sitúa, si uno quiere, un peón sobre una parte de la loseta que se acaba de colocar.Dependiendo de lo que en ella venga dibujado y si al colocarla, no tiene ya influencia ninguna otra ficha en juego.

¿Cómo se sitúan las losetas sobre la mesa? Fácil. Cada loseta es cuadrada y todas tienen la misma dimensión, por lo que no hay problema de ir encajando una con otra, pero para ello hay que seguir unas normas muy sencillas y lógicas. Básicamente es como hacer un puzzle. Cada ficha hay que colocarla de tal forma que encaje a la perfección con su entorno, ya sea con una, dos, tres o cuatro fichas del tablero. Es decir, no puedes colocar medio castillo pegado a un prado, porque no tiene razón de ser. Esto, para los que no sepan jugar o para los que no hayan visto el juego, les puede sonar un poco difícil de comprender, pero es lo más fácil del mundo.


Y ahora vamos con el Peón. ¿Cómo se sitúa? Fácil también. Se coloca solamente, y esto hay que tenerlo bien claro, sobre la ficha que se acaba de colocar y no sobre algunas de las que ya se encuentren sobre la mesa, aunque al colocar el Peón sobre la ficha recién puesta se influencie parte del tablero que anteriormente estaba colocado. En esto pasa como con lo anterior, es difícil visualizar el tema sin tener el tablero delante.

El juego da muchas posibilidades, aunque suele depender mucho de la suerte (yo no estoy de acuerdo con eso) y se puede caer en una mecánica de que cada uno vaya a crear su castillo, su prado, su camino, etc., convirtiendo el juego en algo absurdo y carente de jugabilidad. No. El juego hay que cogerlo con un poco de maldad, e intentar hacer que los demás no consigan nada de nada. Si hay un castillo que se está haciendo de inmensas dimensiones, ahí está uno para intentar apoderarse de él y cerrarlo a tiempo para quedarse con los puntos y dejar a su antiguo propietario con la boca abierta. Cuando se crean guerras por los castillos, caminos y prados, el juego gana muchos puntos y es sumamente divertido.

En cuanto a lo que suele durar el juego, en este caso da igual los jugadores que jueguen, yo diría que puede durar como mucho 20 minutos, y montar y desmontar como mucho 1 minuto, por lo que es fácil que vea mesa en unas jornadas, antes, entre o después de juegos pesados. Y no hay de que preocuparse con los desconocedores del juego, ya que se coge el sistema a la primera pieza que pongas. Eso si… ganar, quizás cueste un poco más y se note mucho el rodaje de un experto frente a un novato.

En resumidas cuentas, el juego es brillante, a pesar de su sencillez, se deja jugar y es fácil para sacarlo en una cena familiar, con amigos no jugones y demás personas poco aficionadas a los juegos de mesa. Es muy llamativo y se explica en dos segundos. La caja es pequeña por lo que se puede transportar muy fácilmente. Además de ser uno de los juegos pilares en los que se basa una buena Ludoteca o el inicio de un camino difícil y divertido en los juegos de mesa.

Otra cosa interesante que posee, es que tiene muchas ampliaciones que complican y alargan más el juego, a veces en contra de lo que verdaderamente debería de ser, ya que fue creado como un juego sencillo de jugar y rápido. Aún así, hay muchas de ellas que sí recomiendo, hacen el juego mucho más divertido y adquiere un nivel mucho más alto y ameno para los jugones. Pero de eso ya se hablará en otra reseña.

Reseña cedida a la revista Senderos Umbría 

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